El hotel no cuenta con botiquín de primeros auxilios lo único que pudieron ofrecernos fue hielo para una picadura que tuvo mi esposo en el mar, por otro lado para esa misma categoría pueden encontrar opciones con mejor comida ya que si bien las porciones son buenas hay muchas cosas básicas que el sabor deja que desear, y también hay demasiado desperdicio por ser a la carta. En el restaurante japonés a Ivan se le cayeron sus instrumentos de cocina por lo menos 5 veces y solo los enjuago con agua, la comida la dejo demasiado aceitosa y muy condimentada, deberían dejar libre el poder elegir sushi desde la plancha. Los detalles únicos de este hotel es que te dan de cortesía sombreros y bolsas mismas que puedes personalizar, y como es un hotel nuevo están apostando mucho por el servicio Angel de la alberca y Angel el concierge tienen un trato super cálido al igual que el botones pero deberían dejar que Angel del equipo de meseros les de clases de mixologia sus bebidas son fantásticas pero ningún bar tender de todos los bares que tienen puede igualar el sabor o las recetas, el hotel es para descansar ya que la música en general es demasiado tranquila, la limpieza del cuarto lo califico con 7 ya que las sabanas nos tocaron sucias asi como la tina, el servicio de comida en la alberca es un poco lento ya que el hotel no estaba al 100% de capacidad, otro de los detalles diferentes fue que nos toco experimentar una cata de vinos y una clase de cocina aun asi no regresaria a este hotel