Pésima experiencia y falta de seguridad y atención al huésped. Mi experiencia fue realmente decepcionante y considero que el establecimiento debería revisar seriamente sus protocolos de atención y seguridad.
Desde mi llegada tuve una primera impresión poco acogedora. El acceso al hotel es complicado, por una zona de trocha, y al llegar a una puerta siguiendo las indicaciones del taxi, toqué el timbre y esperé. Cuando finalmente salió una persona, en lugar de orientarme cordialmente, me indicó de manera molesta que esa no era la puerta y que debía ingresar por otro lugar. Hasta ahí decidí no darle mayor importancia. La primera noche transcurrió con normalidad, aunque un gato ingresó a mi habitación y permaneció allí durante la noche, incluso subiendo a la cama. Personalmente no tengo problemas con los animales, pero considero que los huéspedes deberían poder tener su habitación libre de animales si así lo desean.
El verdadero problema ocurrió la segunda noche, después de salir, regresé al hotel aprox a las 10:20 p. m. El hotel estaba completamente cerrado y oscuro. Toqué repetidamente el timbre y la puerta durante aproximadamente 20 minutos, sin que nadie me atendiera.
Quiero recalcar que el hotel se encuentra en una zona de trocha, oscura, me senti inseguro y un poco asustado! Despues de aprox 20’ aparecio un vigilante, el cual me atendió de mala manera.