Ha sido una grata sorpresa. Íbamos a quedarnos solo una noche, pero estuvimos tan a gusto que acabamos alargando la estancia tres noches más.
El desayuno tipo buffet es correcto, sin grandes lujos, pero suficiente. La variedad depende bastante del día y de la ocupación del hotel. Como recomendación, merece la pena ir sobre las 11:00: aunque suele haber más gente en el comedor, también es cuando hay más comida disponible.
Todo el personal ha sido excelente, desde recepción hasta el servicio de habitaciones. En todo momento nos hicieron sentir muy bien atendidos gracias a su amabilidad y profesionalidad.
Además, aunque en Sitges pueda parecer algo habitual, queremos destacar que es un hotel 100 % LGTBI-friendly. Durante nuestra estancia, la mayoría de huéspedes eran hombres gays y no coincidimos con familias. Para nosotros eso fue un valor añadido, aunque entendemos que para otras personas pueda no ser un aspecto relevante o incluso sea un inconveniente.
En definitiva, hemos disfrutado mucho de la estancia y nos hemos sentido como en casa. De hecho, ya estamos pensando en volver y tenemos previsto reservar de nuevo para finales de agosto.