El hotel está perfectamente ubicado, a 200 metros de la playa y a 100 metros de la peatonal (de noche es por donde pasean todos los turistas) que ofrece una amplia variedad de restaurantes, heladerías, negocios de conveniencia , etc. También hay un supermercado justo enfrente,
La habitación era muy cómoda,excepto por el baño, que, además de pequeño, está mal diseñado, debido a que el inodoro está tan pegado a la mampara fija de la ducha que es imposible sentarse de manera normal. Hay que hacerlo de costado porque la pierna izquierda es imposible colocarla en esa posición. Al menos eso pasaba en la habitación N° 10 que es la que yo ocupé.
No obstante lo indicado, debo decir que tanto el desayuno como la cena (a la carta, incluida en el precio de mi habitación) eran muy completos, variados y deliciosos.
Lo mejor lo dejo para el final y es la amabilidad, buena onda, disposición para brindar todas las aclaraciones y ayudas que el huésped necesite, de TODO su personal, desde recepción, limpieza, desayuno, cena, y todo el resto.