El hotel está bien las habitaciones con muchísima humedad, la alberca principal es un asco de hecho me dio una infección en las manos, la playa está bien y con poco sargazo, los meseros en general son muy atentos en especial Jesús que Tepan Yaki y Nadia de la Piscina son muy amables. Lo que estuvo terrible fue que estábamos en la habitación con La Luz, de no molestar y de pronto entró la camarista, sin tocar a la 9:20 am la particular de ese hotel es que las habitaciones son de cristal y mi esposo estaba bañándose y fue un momento muy incómodo. Avisamos de inmediato a recepción y se limitaron a pedir una disculpa, me parece que es una falta de respeto muy grave y lo tomaron a la ligera, nadie hizo nada al respecto y nadie apareció para enfrentar el problema. Lo peor de todo es que ni siquiera fue nuestra camarista, la que entró, fue otra persona del Staff y nadie le dio importancia.
Muy mal por el hotel. Estoy segura que no regresaría. Dejo este comentario para evitar que alguien más le suceda porque de verdad fue un momento muy incómodo y una invasión a la privacidad.