Una semana de trabajo en la que tuve la fortuna de descanzar en este maravilloso hotel. El personal en general, lo más memorable, siempre atentos y con la mejor disposición de hacer de la estadía la mejor experiencia incluso cuando hay problemas. La habitación muy amplia y cómoda, en Recoleta y Palermo es muy usual encontrarse con espacios reducidos y a los que uno tiene que ajustarse, no es el caso de Palo Santo, sus habitaciones super amplias, no se siente restricción alguna y su balcón le agrega un privilegio más. La ubicación en palermo es perfecta, en cada esquina hay lugares auténticos ya sea para cenar o tomar un café estando en una zona segura y desde donde encontrar transporte es muy sencillo. Un hotel al que me gustaría poder regresar y por supuesto lo super recomiendo.