El hotel necesita limpieza a fondo. El baño olía muy mal, pelos en la regadera, toallas blancas que no se veían blancas , se percibía mucha humedad al entrar al cuarto.
Luego el desayuno incluido, llegamos a desayunar casi dos horas antes de lo que el aviso del hotel señala como fin del horario de desayuno y ya no había más que pan (nada que ponerle al pan) y café, nos dijeron que hubo tacos pero se acabaron (dejan las ollas vacías y sucias para que se vea que hubo, lo cuál es peor), que si no veíamos nada ahí ya no iba a haber (apenas a las 7 am). Todo con mala actitud, cero empatía.
El mensaje fue: en este hotel hay desayuno pero poco, si no te levantas 5 am te aguantas y ya, no hay solución , ni modo.
Entendemos que es un hotel para trabajadores pero no todos lo somos, varias veces escogimos antes ese hotel como tránsito desde Austin pero nunca más.