La recepción no es buena, es de difícil acceso y no ofrecen ayuda con el equipaje, ni para bajarlas del auto, ni para llevarlas a la habitación, ademas son muchísimas escaleras.
El desayuno es pobre, básico básico para lo que son desayunos de hoteles brasileños. Pao de queijo un día si, un día no, todo hotel en Brasil tiene pao de quijo, este no siempre, y es una buena opción para quién no come gluten, ademas, ni saben lo que eso significa, Te ofrecen tapioca y frutas. Podrían mejorar la oferta de productos sin gluten.
El sauna y gimnasio pobre, dos pesitas, una maquina oxidada y una cinta que no funciona.
Las piscina hermosa, con una vista increíble, y helada. Linda para mirar, pero durísimo entrar en invierno. Podrían calefaccionarla para el invierno.
Hay un area con juguetes para chicos, falta limpieza.
Mucho a mejorar, falta gestión y capacitación. Boutique hotel no, posada con buena infraestructura y mal gerenciamiento.