Mi experiencia en este hotel fue muy decepcionante. Desde el momento de la llegada, la atención del personal resultó poco cordial y generó una mala primera impresión.
Además, la habitación que recibimos no coincidía con lo que habíamos reservado. En la publicación se ofrecía una habitación con bañera profunda y vista parcial al lago, pero ninguna de estas características estuvo presente durante nuestra estadía.
El desayuno también fue un punto negativo. Aunque se anunciaba como tipo buffet, en realidad la variedad era muy limitada. Los huevos solo podían pedirse en forma de omelet y se permitía una sola porción por persona. En general, la oferta fue bastante pobre y no estuvo a la altura de lo esperado.
Otro aspecto que nos sorprendió fue la política respecto a la comida. Se nos informó que, por reglas internas, no era posible ingresar pedidos de comida a domicilio ni consumirlos dentro del hotel, lo que resultó incómodo para quienes viajamos en familia.
Durante nuestro recorrido por El Calafate, Ushuaia, Buenos Aires y Bariloche, esta fue, lamentablemente, la peor experiencia de alojamiento que tuvimos. Considero que el hotel Las Marianas tiene oportunidades importantes de mejora en la atención al cliente, la claridad de la información publicada y la calidad de los servicios ofrecidos. Espero que esta opinión sirva para que puedan realizar cambios y brindar una mejor experiencia a futuros huéspedes.