Opinión verificada
2/10 Mala
12 de agosto de 2026
Llegamos a las 16:00 y tuvimos que esperar media hora para que alguien nos atendiera. El personal nos había visto perfectamente, pero era imposible conseguir que nos hicieran caso: pasaban una y otra vez por delante de nosotros, ocupados con otras cosas.
Por si fuera poco, dormimos fatal: una familia de ratones parece haberse instalado en el tejado y estuvo correteando y rascando durante buena parte de la noche.
Una pena, porque el sitio tiene encanto. Pero entre la acogida y los ratones, la experiencia deja bastante que desear.
Eva
Eva, viaje de 1 noche
















