Mi experiencia en el Hotel Acta Moa fue profundamente insatisfactoria. Tenía dos reservas del 7 al 10 de febrero y pedí que se unieran para no tener que dejar la habitación, pero el 9 me llamaron para informarme del check-out, interrumpiendo mi sueño.
Las camas y colchones eran incómodos, me caí y me lastimé la espalda. La cocina carecía de utensilios, obligándome a bajar a recepción por plásticos y maderas. Además, la entrada estaba sucia y olía mal, llena de colillas de cigarrillos. Por último, el diseño del baño es horrible, ya que la puerta se abre hacia el inodoro, lo que resulta incómodo.
Además el tren pasa cerca de la habitación 1101. Lo hace a menudo y retumba que se siente dentro de la habitación
En definitiva, no recomendaría el Hotel Acta Moa ni volvería a alojarme aquí.