Deberían de contratar más personal para limpieza, al llegar nos dieron una habitación la cual entramos y nos dimos cuenta que había pelos de perro por toda la habitación, desde la cama, el sofá, las alfombras, las mesitas de noche y por todo el piso, inclusive hasta comida de perro había en el suelo que tuve que quitársela a mi niño de dos años que por poco se la hecha en la boca. Al quejarme de la situación querían mandar a alguien a limpiarme la habitación cuando lo que yo deseaba era salir de esa habitación, era desagradable. Al rato logramos que nos cambiaran de habitación, con esa todo bien pero no tenía papel de baño & nunca pasaron por la habitación a limpiarla ni recogerla ni cambiarle sábanas ni las toallas, no tuvimos la atención que siempre se espera de un hotel y más de uno de esta clase. Deberían de tener habitaciones especificas que sean petfriendly y tengan mayor énfasis en limpieza. Al contrario el desayuno estaba esquisimo todo muy bien y el área de desayuno muy bonita y organizada y el desayuno muy variado.