Si te hospedas en Hostellerie de la Vieille Ferme, podrás disfrutar de la vista desde la terraza en la azotea. Los huéspedes pueden visitar el spa y disfrutar de un masaje con piedras calientes, envolturas corporales o tratamientos faciales. Además, pueden ir a La Vieille Ferme, que ofrece cocina francesa y abre sus puertas para el almuerzo y la cena. También hay un bar, un sauna y un baño turco.