Este hotel es maravilloso, muchísimas gracias a todo el personal (desde la limpieza hasta los restaurantes), incluido Marisol y Paco. El desayuno era excelente, la habitación preciosa y muy limpia, la cama muy cómoda, todo está preparado para que la estancia sea fácil y agradable, el aire acondicionado funciona muy bien y de manera muy silenciosa. Un detalle maravilloso fue que hasta el hotel tiene un perfume muy agradable en sus pasillos.
El único "pero" que tiene es que el hotel organiza conciertos los jueves en su rooftop. Esos conciertos son de las 22h a medianoche, aunque pueden prolongarse más allá. Estos conciertos hacen imposible que se pueda dormir en las habitaciones (a no ser que den al otro lado del hotel), ya que se oye la música perfectamente desde la cama. Es muy sorprendente que un hotel de esta categoría organice una actividad que vaya totalmente en contra del descanso de sus huéspedes.
Finalmente, la localización es muy conveniente, ya que está a apenas 10 minutos de la mezquita-catedral y del barrio de la Judería, y justo al lado del increíble Puente Romano, con lo cual las visitas turísticas de Córdoba son muy fáciles y cómodas.